Thoughts about life and death

We seem to live in an inevitable nonconformity. We do not accept the uncertainty that arises from our total ignorance about death, and while denying the only certainty that we probably have, we construct a hopeful discourse about a hypothetical future in which it is impossible to stop existing.

The representation of an imaginary on death pretends to rethink life’s real sense, inducing the observer to an act of resistance to the consumption of ideas imposed by a contaminated society.

Denying death is denying life. So perhaps it is necessary to understand that tragedy is not the supposedly reality of death. Tragedy is about not accepting this possibility and consequently, not having enough time to live.

Reflexiones sobre la vida y la muerte

Parecemos vivir insertos dentro de un inconformismo inevitable; somos parte de una sociedad que actúa como si el dejar de existir, no existiera. No aceptamos la incertidumbre que nos genera nuestro total desconocimiento en torno a la muerte. Y como negamos lo único que probablemente tenemos seguro, creamos un discurso que nos entrega la certera esperanza de un futuro donde el dejar de existir es imposible.

La representación de un imaginario en torno a la muerte pretende hacer reflexionar sobre el verdadero sentido de la vida, intentando provocar un acto de resistencia hacia el consumo de ideas impuestas por una sociedad contaminada.

Negar la muerte es negar la vida. Por tanto es probable sea necesario entender que lo trágico no es la supuesta existencia de la muerte, sino que hay quienes no aceptan esa posibilidad, y en consecuencia, no alcanzan a vivir.

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The Millionaire of Christ

Marcial Maciel was far from having a life close to well known Christian precepts. Incredibly, however, he founded and was the leader of “The Legion of Christ”, a powerful organisation self defined as Christian. Maciel proclaimed his congregation as spiritual, but contradictory, facts demonstrate that economic power has had priority over the enrichment of the spirit.

Despite the fact that the image of the spiritual leader of the Legionaries of Christ has been worldwide and with good reason discredited, the Legionaries keep on clinging to evangelise the elites. Just as their founder did, the Legionaries are keen on evangelising interested in the power of money. A prove of this point is the strong inclination that the Legionaries in Chile have of establishing links of economic power through private schools, exacerbating the socio-economic bubbles that only streghten social inequality, a concept that obviously contradicts Christian morality.

This work has two main aims. On one hand it expects to reveal a reality that appears strongly in Chile and in the rest of the world: the contradiction between the proclaimed Christian message and the social apathy caused by the unmeasured love towards the power of money of the Legionaries of Christ. On the other hand, this work also seeks to question ourselves regarding the origin of such an exercise of power, and why we as a society have allowed its continuity through time.

The one who is able to face death is capable of becoming detached of the matter because he or she understands that the value of living does not reside in the acumulation of such matter. Maciel, however, finds himself in front of death. To put it bluntly, he finds himself in front of life as a collector of matter, as a being that depends as much as is possible on the logic of a consumption society. He faces life as a Millionaire of Christ.

El millonario de Cristo

Marcial Maciel estuvo lejos de tener una vida apegada a los preceptos conocidamente cristianos pero, sin embargo e increíblemente, fundó y lideró una muy poderosa congregación autodenominada cristiana, “La Legión de Cristo”. Maciel proclamó su congregación como espiritual, pero contradictoriamente, los hechos demuestran que ha primado en ella el poder económico por sobre el enriquecimiento del espíritu.

A pesar de que su imagen como guía espiritual ha sido mundialmente, y con fundada razón, desacreditada, los Legionarios de Cristo continúan aferrándose a evangelizar interesadamente por el poder del dinero, así como su fundador procedió, sólo a las élites. Demostración de esto es la fuerte inclinación que tienen en Chile de establecer vínculos de poder económicos por medio de colegios privados, exacerbando las burbujas socio-económicas que no hacen más que fortalecer la desigualdad social, concepto que, por cierto, contradice la moral cristiana.

Mi obra no solo tiene como objetivo transparentar una realidad que aparece fuertemente en Chile y en el resto del mundo: la contradicción entre el mensaje cristiano proclamado y la apatía social causada por el amor desmedido hacia el poder del dinero de los Legionarios de Cristo, sino que también conlleva a cuestionarnos el origen de tal ejercicio de poder, y por qué, como sociedad, hemos permitido su continuidad a través del tiempo.

Quien es capaz de enfrentarse a la muerte, es capaz de desprenderse de la materia porque entiende que el valor de vivir no radica en la acumulación de ésta. En cambio, Maciel, se encuentra frente a la muerte. En definitiva, frente a la vida, como un acumulador de materia, como un ser dependiente a más no poder de la lógica de una sociedad de consumo. Se enfrenta a la vida como un “Millonario de Cristo”.